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Intolerancia Política en Bolivia: La Expulsión de Víctor Hugo Cárdenas



El 7 de marzo, un grupo de pobladores aymaras del cantón paceño Huatajata tomó y saqueó la casa de Víctor Hugo Cárdenas, ex vicepresidente de Bolivia. Bajo la consigna de que se estaba escarmentando a un traidor del pueblo, los campesinos expulsaron a la familia, no sin antes apalear a la esposa de Cárdenas y a dos de sus hijos. Un cabildo campesino decidió provisionalmente convertir la casa en un asilo de ancianos.

Recordemos que Víctor Hugo Cárdenas se convirtió en 1993 en el primer vicepresidente indígena de la historia de Bolivia durante el primer mandato de Gonzalo Sánchez de Lozada. El acontecimiento fue celebrado como una victoria para los pueblos originarios: finalmente un aymara, cuya esposa llevaba la tradicional pollera de las mujeres indígenas andinas, tenía la posibilidad de participar en el poder y realizar cambios a favor de su pueblo. Eso, en un país con múltiples problemas de inclusión como Bolivia, representaba un avance importante y sin precedentes.

El 2005, la elección de Evo Morales—el primer presidente indígena—significó también el fin simbólico del modelo neoliberal en Bolivia. El país, sin embargo, no se ha reconciliado: prueba de ello son las disputas constantes entre el gobierno central y las regiones autonómicas. La toma de la casa del ex vicepresidente aymara es un síntoma de la creciente intolerancia política que se vive en el país. Cárdenas—un intelectual conocido por apostarle al diálogo y a la reconciliación entre indígenas, mestizos y blancos—defraudó a sus seguidores no sólo por haber formado parte del mandato del ahora infausto Sánchez de Lozada, sino también por haber hecho campaña para que no se aprobara la Constitución propuesta por el gobierno actual.

Cárdenas ha apelado a la justicia para que le devuelvan su vivienda, pero el panorama no pinta fácil: la nueva Constitución contempla la polémica y debatida justicia comunitaria , es decir, el derecho de los pueblos indígenas y campesinos a aplicar su propia ley de acuerdo con sus usos y costumbres. Y el cabildo ya confirmó la expropiación de la casa de Víctor Hugo Cárdenas, acusado de no haber hecho nada por su pueblo mientras estuvo en el poder y de haber desatendido sus responsabilidades con la comunidad.

Evo Morales está molesto por las manifestaciones de apoyo hacia Cárdenas expresadas por la Iglesia católica y la Organización de las Naciones Unidas. Morales argumentó que el ex vicepresidente tiene bien merecido el desalojo, ya que habría renegado de sus raíces al cambiarse el apellido paterno Choquehuanca, de origen aymara, por su apellido materno Cárdenas, de origen español. Sin embargo, hace más de una década que Cárdenas viene explicando que fue su padre el que se cambió de apellido para poder  ingresar a la universidad en una época en que su ascendencia indígena habría resultado un obstáculo.

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