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Desde Bogotá. Una nueva generación política irrumpe en Colombia



La estrategia parece calcada de hace cuatro años. El presidente Álvaro Uribe mueve toda la maquinaria de los partidos uribistas para que propongan la reelección sin que la iniciativa parezca suya, permanece callado, deja caldear el ambiente político y luego aparece para dar la estocada final, ahora con un nuevo término: el estado de opinión.

Uribe confirmó este mes que se lanzaría por tercera vez a ocupar el sillón presidencial si el legislativo aprueba un referendo que permite reformar de nuevo la Constitución y que, como iniciativa popular, contó con el respaldo de cinco millones de firmas ciudadanas. El estado de opinión sería en las palabras del mandatario, “la fase superior del Estado de Derecho” en la que los gobernantes se deben someter al escrutinio de la opinión pública.

Con un 60 por ciento de futuros votantes que lo reelegirían (menos que la anterior reelección pero suficientes para ganar en primera vuelta), el presidente se respalda en una aceptación de su política de seguridad democrática, cuya continuidad solo se garantizaría en su persona. No pocos concuerdan con la idea de que el fortalecimiento de las Fuerzas Armadas y el pulso firme contra la guerrilla que eligió esta administración, es el camino indicado para sacar al país del conflicto, al contrario de los frustrantes procesos de paz del pasado. Pero aún con los éxitos que Uribe ha mostrado en la lucha contra las las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia—FARC (tres miembros del secretariado muertos, la liberación de 15 rehenes entre ellos Ingrid Betancourt y la reducción en el secuestro en un 88%), analistas estiman que la perpetuación en el poder es dañina como lo fue en su momento el intento de Alberto Fujimori por un tercer mandato en Perú, y como lo es en Venezuela la insistencia de Hugo Chávez de regir los destinos de su país, por ahora hasta 2013. El mismo Uribe dijo en un foro organizado por la revista The Economist que veía inconveniente la reelección “por perpetuar al Presidente” y “porque el país tiene muchos buenos líderes”.

“En lo personal no quisiera la amargura de que las nuevas generaciones me vean como alguien apegado al poder”, admitió. No obstante, su presidencia es casi la más extensa en la historia del país luego de que el gobierno de Francisco de Paula Santander durará 7 años continuos de 1819 a 1827. Algunos de sus fieles seguidores también se apartaron de la idea. “Sentimos un compromiso con el gobierno en sus tareas adquiridas en las urnas 2006, pero eso no debe confundirse con las elecciones del año 2010”, aseguró Germán Vargas Lleras, quien es precandidato presidencial por Cambio Radical.

En un tono más airado el ex presidente César Gaviria sostuvo que “el país no necesita caudillos que le permitan el escapismo que se genera del convencimiento de que un hombre puede ser la fuente de solución de todos los problemas”.

Algunos congresistas le confesaron a Semana que los servicios de penalistas y reconocidos abogados les fueron ofrecidos para no ser investigados penalmente por sus votos. Esto por el intento de la Corte Suprema de Justicia de abrir procesos por prevaricato a 86 legisladores que ya habían dado el sí al proyecto, aún cuándo las firmas no habían sido avaladas. La Procuraduría pidió a los magistrados reversar esta investigación con el argumento de que la opinión de los legisladores es inviolable. El camino no obstante es largo, porque el proyecto después entrará a revisión constitucionalidad en la Corte.

Entre las encuestas, la baraja de candidatos presidenciales y el acuerdo que firmó Colombia con Estados Unidos para el uso de siete bases militares en el país, el ambiente político está alborotado. Es pronto para decir qué pasará en las urnas en 2010. Por ejemplo, la candidatura de Uribe puede hacer que los aspirantes independientes le den la pelea con un candidato único. Será un año convulsionado, sin duda, como todos los electorales.

*Jenny Manrique es una bloguera invitada a americasquarterly.org. Ella es una periodista Colombiana y un fellow en la Fundación Internacional de Mujeres en los Medios (IWMF) y en el Dart Center for Journalism & Trauma.

ABOUT THE AUTHOR

Jenny Manrique es una bloguera contribuidora para AQ Online. Ella es una periodista colombiana que ha escrito para medios como Semana, Votebien.com, El Espectador, Latinamerican Press y Folha de São Paulo. Actualmente trabaja como periodista freelance. Su cuenta de Twitter es: @JennyManriqueC.

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