Politics, Business & Culture in the Americas

AQ Top 5 Académicos Latinoamericanos: Ricardo Hausmann

El economista del “saber hacer”.

Scott Ellis/Bloomberg via Getty

Read in English

See the rest of the AQ Top 5

Ricardo Hausmann, director del Centro para Desarrollo Internacional de la Universidad de Harvard, ha asesorado a más de 50 países en el desarrollo de estrategias acertadas para el crecimiento. Irónicamente, el país que más podría beneficiarse de su ayuda sería el suyo, Venezuela. Hausmann, de 59 años de edad, fungió como ministro de planeación en Venezuela (1992-1993) y en el consejo del Banco Central de Venezuela. Resulta difícil pasar por alto la paradoja. A más de dos décadas de haber dejado estos cargos su formación y teorías lo han catapultado a las primeras filas entre los economistas del mundo. Sin embargo, él ahora observa como simple espectador el descenso en caída libre de Venezuela, que en la actualidad es la economía con el peor desempeño económico del mundo.

Él hace énfasis en el aprovechamiento de lo que denomina “know-how (saber hacer) colectivo”, o destrezas laborales, recomendación que ha ayudado a países como Colombia, México y Perú a blindarse contra la reciente disminución en el precio de las materias primas. No obstante, en lugar de seguir el consejo de Hausmann, el presidente Nicolás Maduro ha optado por vilipendiarlo, así como a otros venezolanos que viven en el exterior, tildándolos de saboteadores de la economía.

Hausmann se ganó la atención internacional con un enfoque de desarrollo que hace hincapié en la ventaja competitiva de una economía. Él sugiere que los países identifiquen las áreas en las que pueden sobresalir en el mercado global para luego centrar sus recursos y destrezas en esas áreas. Con su propuesta rechaza las prescripciones aplicables para todos que muchos de sus colegas ofrecen. “El secreto del desarrollo está en la capacidad de implementar tecnologías para producir y manufacturar”, sostuvo Hausmann. Eso implica tanto desarrollo de destrezas como experiencia laboral para apuntalar el conocimiento colectivo de cada trabajador y ayudar así a que cada economía se diversifique de manera sostenible. Para Hausmann hay una correlación entre el nivel de diversidad de una economía y su cantidad de destrezas dominadas. Esto representa un desafío para los países no diversificados, ya que las  destrezas nuevas no se pueden diseminar sin nuevos empleos en donde se implementen.

A lo largo de años de experiencia aplicada Hausmann desarrolló el concepto de lo que se ha denominado “diagnóstico de crecimiento”. Él se desempeñó como economista en jefe del Banco Interamericano de Desarrollo (1994-2000) antes de integrarse a la John F. Kennedy School de la Universidad de Harvard como profesor de la cátedra de Desarrollo Económico.

Para Hausmann, este enfoque es particularmente apto para América Latina, dado que, con demasiada frecuencia, la región ha explotado sus recursos naturales antes de adquirir nuevas destrezas. Por ejemplo,  Chile ha extraído cobre durante más de un siglo, pero todavía requiere de inversión extrajera directa proveniente de productores de cobre de reciente surgimiento, como Australia, debido a que necesita de su know-how. Hausmann llamó “materia oscura” a esta mezcla de capital y de know-how, de la cual, opina, América Latina es un importador neto.

Hausmann se ha mantenido al tanto de los acontecimientos en Venezuela y observó que en el gabinete actual de ese país no hay un solo economista, hecho que no sucede en el resto la región. Sin embargo mantiene la esperanza. “Conservo mi optimismo por Venezuela; (la crisis) es sólo de origen humano”, señala.

Zubillaga es director de programas de políticas públicas en AS/COA, en donde dirige el Grupo de Trabajo para Venezuela.

 

Like what you've read? Subscribe to AQ for more.
Any opinions expressed in this piece do not necessarily reflect those of Americas Quarterly or its publishers.
Sign up for our free newsletter