AQ Top 5

AQ Top 5 Humoristas Políticos: José Rafael Briceño

Un comediante que hace reír a los venezolanos en lugar de llorar.
briceno_top

Este artículo fue adaptado de la edición impresa de AQ sobre la política del agua. Haz clic aquí para ver el resto de nuestra lista. | Read in English

La vida de los venezolanos se ha vuelto trágicamente difícil en los últimos años, pero hay una cosa que aún pueden hacer: reírse.

“Reír es una forma de insurrección en nuestro país hoy en día”, dice José Rafael Briceño, un comediante que se hace llamar Profesor Briceño y cuyo trabajo ha florecido en medio de una crisis política y económica bajo el mandato del presidente Nicolás Maduro y su predecesor, Hugo Chávez.

“Las bromas hacen que la gente no se tire de un barranco y en vez diga ’todavía hay cosas por las que pelear porque sigo siendo humano y capaz de reírme’”.

La comedia no estaba en los planes de Briceño. Después de estudiar comunicación y periodismo, trabajó como actor y profesor de oratoria, hasta ayudando a las ganadoras de Miss Venezuela a prepararse para competencias internacionales.

Pero en un bar en Caracas en el 2009, durante su tercer show, se “enamoró de la adrenalina”, Briceño, ahora 49, le dijo a AQ.  Recuerda salir del escenario, agarrar del brazo a un amigo y decir “acabo de encontrar lo que quiero hacer por el resto de mi vida”.

Desde entonces, la comedia de Briceño ha ayudado a los venezolanos a afrontar y darle sentido a la crisis que se empeora, notablemente siendo anfitrión de un show semanal de sátira de noticias, producido por el celebrado sitio web El Chigüire Bipolar. El show terminó después de tres años y hoy Briceño se enfoca en un podcast y en sus plataformas de las redes sociales que tienen unos 400,000 seguidores.

Briceño también tiene un show de radio que combina noticias con humor, y viaja con frecuencia al exterior, presentando shows de stand-up que son populares entre la diáspora venezolana. Trata de llevar un balance entre los chistes sobre la crisis del país y los que no tienen nada que ver. “A veces la gente simplemente no quiere hablar de eso”, dice.

Mientras algunos comediantes venezolanos han emigrado en busca de mejores oportunidades y libertad de expresión, Briceño prefiere quedarse. Porque afronta los mismos retos que la audiencia, Briceño cree que comediantes dentro de Venezuela tienen un papel específico y su trabajo, un sabor particular.

“Pero para ser honesto”, él agregó, “no hay explicación patriótica o romántica de por qué me quedo. Simplemente, soy un terco”.

Krygier es el corresponsal para el Washington Post en Caracas

Like what you've read? Subscribe to AQ for more.
Any opinions expressed in this piece do not necessarily reflect those of Americas Quarterly or its publishers.

Like what you're reading?

Sign up for Americas Quarterly's free weekly newsletter and stay up-to-date on politics, business and culture in the Americas.