btn_subscribe-top
btn_give-a-gift
btn_login
btn_signup
btn_rss

Blog

  • Reflexiones durante mi visita a La Habana

    January 25, 2013

    by Cecilia Lanza

    El Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana comenzó en 1979 y se repite cada diciembre. Es una oportunidad única para conocer a cineastas reconocidos y prometedores en América Latina. Es el lugar donde recién conocí al actor René Esquivel.

    René Esquivel está “en la cresta del anonimato,” leo por ahí, intentando saber más de él. Efectivamente, parece ser un ilustre desconocido. Pero en el hotel Habana Libre, este hombre de cabello canoso es el botones más popular. Y como gran parte de los cubanos, aunque se gane la vida cargando maletas a los turistas, René es en verdad otra cosa. Es músico y también está vinculado al cine. O por lo menos eso es lo que desea.

    Como buen caribeño, durante los días del Festival de La Habana, René me recibió con un piropo: “¡Usted debe ser una actriz…!” exclamó, ladeando la cabeza al tiempo que soltó una sonrisa que dejó ver sus dientes gastados. Este ha debido ser un hombre muy guapo. A sus sesenta y tantos años todavía lo es.

    Yo le seguí la corriente, pero en el camino le conté que no voy al Festival sino que preparo una película. Sorprendido, inmediatamente me contó que él participó en un documental: When Castro Seized the Hilton (Cuando Castro tomó el Hilton) señaló, esta vez con seriedad. Y como no le entendía lo que decía, repitió un par de veces más el nombre de la película pero en voz baja. “Es un documental que cuenta el día aquel que Fidel tomó el hotel, el Hilton, éste… Bueno, aquí no lo pasaron… usted sabe, aquí… cuestiones políticas…” Y entonces lanzó una infinidad de datos que no alcancé a memorizar. El caso es que sí, René participó en el documental del noruego Bjarte Thoresen, producido por Bente Olav para Frameline Film, el año 2009.

    Read More

    Tags: film, Havana

  • La batalla del presidente Evo Morales con los indígenas del Territorio Isiboro Sécure

    July 11, 2012

    by Cecilia Lanza

    El año 2009 visité Yungas de Vandiola en Cochabamba, Bolivia, colindante por el costado sur con el Chapare, el mayor centro de producción de hoja coca en Bolivia. Allí vivía Silvia, dirigente cocalera.

    Silvia me contó que el ahora gobernador de Cochabamba, Edmundo Novillo, paisano de la zona y miembro del partido de Evo Morales había prometido tierras a nuevos cocaleros como parte de la campaña política del MAS. Promesa cumplida. Porque esos colonos ingresaron a Yungas de Vandiola a plantar coca y el año 2006 se armó la grande dejando como saldo dos muertos. Lugareños contra colonizadores. Pero como Yungas de Vandiola es extraña -y sospechosamente diría yo- un lugar casi olvidado, nadie hizo demasiado caso.

    Ahora que el centro de atención es el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) pienso en Silvia y en Yungas de Vandiola. Porque lo que ocurre con el TIPNIS es básicamente lo mismo. Aunque detrás del TIPNIS hay todavía mucho más que desatar pero eso vendrá después. Ahora sucede que los cocaleros del Chapare y nuevos colonos afines al presidente Evo Morales, esperan -como en Yungas de Vandiola- ampliar la frontera para el cultivo de hoja coca invadiendo cada vez más el TIPNIS.

    Esos cocaleros, ingresados al TIPNIS como hormiguitas, poco a poco, durante los últimos 40 años, han conformado lo que se llama el Polígono 7.  A estos nuevos habitantes, los indígenas “originarios” del TIPNIS no los reconocen como miembros de su territorio. Pero es a ellos a quienes el gobierno de Morales quiere incluir sí o sí, como condición para “negociar” con los indígenas del TIPNIS que hace 15 días llegaron a La Paz en su IX marcha luego de más de dos meses de caminata para hablar con el Presidente Morales que finalmente no los recibió. ¿Qué pedían los indígenas? Que el gobierno desista de su intención de construir una carretera que pase por el medio del TIPNIS para lo cual busca realizar una consulta “previa” a todos sus habitantes -originarios y cocaleros recién llegados- ¿Para qué? Depende. Desde la versión del gobierno, para llevar desarrollo a la región. Y desde la versión de los indígenas del TIPNIS para posibilitar el desarrollo de la coca destinada al narcotráfico.

    Read More

    Tags: Bolivia, Evo Morales, Indigenous rights

  • La crisis de la policía boliviana

    June 1, 2012

    by Cecilia Lanza

    La jerga delincuencial de los policías bolivianos

    En Bolivia, los policías destinados fuera de su lugar de origen pagan un “diezmo” (10 por ciento de su salario) a sus superiores. Llaman “saludar” cuando pagan por obtener determinado cargo; “aceitear” cuando exigen dinero para agilizar algún trámite; y “formar” cuando piden a un funcionario presentarse a su superior para ofrecerle dádivas. Hay otros también:  “cupo” es el dinero que deben reunir para “comprar” el destino al que quieren ir; “sanción” es el monto que pagan para pasar por alto sus faltas; “toco, teque” dicen, cuando pagan por un cargo u otros beneficios; y “vía rápida” llaman al soborno necesario para agilizar los trámites de licencias de conducir o documentos de identidad. Al mismo tiempo es muy común otras formas de pagamiento: “tres días” es el nombre y apellido de un hecho delictivo cometido por ellos mismos; “rayar” es el verbo que divide el dinero recaudado en algún trabajillo; y “filo” es la ganancia que exige el superior por el botín obtenido entre policías y ladrones.

    Lo cuenta el propio presidente Evo Morales que en los seis años de su gobierno ya ha cambiado a siete comandantes generales de la Policía, tres de ellos en menos de dos años. Todos juran al cargo prometiendo erradicar la corrupción y lavar la tan deteriorada imagen institucional. Y todos terminan embarrados. Atrapados en el lado de los bandidos.

    Un caso memorable es el del coronel Blas Valencia, líder de una banda delincuencial que el año 2001 atracó a un automóvil blindado con varios millones. De película. De ahí para adelante, rutina. Por eso casi ya no sorprende que el ex jefe de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico, general de la Policía, René Sanabria Oropeza, quien hasta el año pasado dirigía el Centro de Inteligencia y Generación de Información antinarcóticos, sea más bien un gran narcotraficante, según acusación de la Oficina Antidrogas de los Estados Unidos donde fue extraditado luego de ser aprehendido infraganti en Panamá.

    Read More

    Tags: Bolivia, corruption, Crime and Security

  • Adiós a Domitila Chungara, Una Héroe para los Derechos de las Mujeres

    March 15, 2012

    by Cecilia Lanza

    El martes 13 pasado murió Domitila Chungara. Esa mujer de roble que en 1978 inició una huelga de hambre que acabó con la dictadura de siete años del Gral. Hugo Bánzer Suárez en Bolivia. Tenía 75 años y un cáncer que la tomó por completo. Sus últimos años vivió prácticamente olvidada en su casita de Cochabamba, en la loma de un cerro como para no olvidar las minas de Potosí donde creció y luchó.

    Domitila Barrios de Chungara nació en mayo de 1937 en el distrito minero Siglo XX. Allí se crió y se casó. En 1961 los mineros quisieron marchar hacia La Paz pidiendo la provisión de medicamentos, además de otras demandas, pero fueron apresados y llevados a La Paz. Las mujeres, entonces, crearon el “Comité de Amas de Casa de Siglo XX”. Domitila, aguerrida desde siempre, fue dirigente de este Comité al que le otorgó un rol político fundamental. Desde el Comité de Amas de Casa, Domitila luchó por los derechos de los mineros y vivió la represión de los gobiernos militares de la época.

    Tags: Bolivia, Gender

  • La inseguridad ciudadana en El Alto en Bolivia

    March 6, 2012

    by Cecilia Lanza

    Tenía que sucederle a un personaje público para que en El Alto—y en el país—se arme la grande. Y sucedió. Verónica Peñasco, jefa de prensa de radio San Gabriel en El Alto y su hermano Víctor Hugo, también periodista, fueron asesinados la semana pasada por los llamados “cogoteros”. Ladrones que estrangulan a sus víctimas en pequeños buses de transporte público ("minibuses") o taxis. Una práctica que en esa populosa ciudad boliviana ha llevado a conformar incluso una organización civil de “víctimas de los cogoteros”. Sólo el año pasado han muerto 80 personas de ese modo. Ahora la gente pide “¡Pena de muerte!”

    No es la primera vez que en El Alto los vecinos protestan furibundos ante la inseguridad ciudadana. Hace ya varios años que el debate se abrió a raíz de los linchamientos sucedidos en todo el país, pero sobre todo en El Alto, a nombre de la llamada “justicia comunitaria”. Era, claro, un pretexto para de alguna manera legitimar la “justicia por mano propia” que nada tiene que ver con la justicia comunitaria digamos “originaria” que tiene otra lógica y que no contempla la pena de muerte (aunque hay datos antropológicos excepcionales, muy antiguos)

    El caso es que los vecinos de El Alto están hartos de la delincuencia. Y no es para menos. Porque pobre que es robado multiplica el agravio y la protesta. Porque en El Alto cerca del 80 por ciento de la gente es pobre que vive con $2 al día. De hecho, según la “primera encuesta de victimización, prácticas y percepción sobre violencia y delito" realizada por un importante centro de investigación boliviano (PIEB) El Alto es donde más hogares pobres son atacados por la delincuencia: “la proporción de hogares pobres victimizados representa el 75 por ciento del total, mientras que los hogares de estratos altos víctimas de robo representan el 4 por ciento”. 

    Read More

    Tags: Bolivia, Crime and Security

  • Las mujeres tejen esperanza en El Alto en Bolivia

    January 3, 2012

    by Cecilia Lanza

    En La Paz, la ciudad de El Alto incluye una cantidad impresionante de las mujeres empresariales. Pero es necesario explicar primero cómo es la ciudad de El Alto para entender sus logros; tal vez esta anécdota sirva.

    Mi hermano mayor vive en Europa hace más de 25 años. De manera que Bolivia es para él un lugar ciertamente ajeno. Aunque de vez en cuando encuentre aquí algunas similitudes con otros países a los que por razones de trabajo viaja. Así, cuando alguna vez llegó a La Paz, como todo viajero lo hace, tuvo que atravesar primero la ciudad de El Alto que es la puerta de ingreso hacia La Paz.

    En la primera esquina lo recibió un atolladero de automóviles vetustos, bocineando a cuál más fuerte. La gente cruzaba en medio de los autos, zigzageando, cargada de bultos. Vendedores ambulantes, con sus carritos de fruta y comida, hacían lo mismo. Más adelante un burro también. Y como espectáculo aparte, el chofer de un autobús viejísimo y grandote, se peleaba a puñetes con el dueño de otro automóvil, a vista y paciencia de un policía inerme. Entonces mi hermano, radiante, exclamó: “¡Igualito que en la India!”

    Y bueno. Sí. Los mercados de la pobreza suelen tener la misma cara en todo el mundo. Pero también la contracara. Y El Alto, como gran parte de la India, es un gran mercado. Una de sus caras es sin duda la informalidad y el contrabando. Pero la otra es la iniciativa empresarial-industrial en pequeña escala cuyos resultados son exitosos y tienen además rostro femenino.

    Tags: Bolivia, Social inclusion, poverty, women

  • Panamá Vista por Una Boliviana

    November 10, 2011

    by Cecilia Lanza

    ¡Bang! ¡bang!. Viene un tipo, viene otro, luego serán más. Drogas, dólares y mucha sangre. Aquí todos matan a todos. ¡Bang! ¡bang! Una típica película hollywoodense del hampa chicana. Aunque esta vez el escenario es Panamá, la película es panameña y su autor es Panamalo.

    Panamalo no cuenta su película. La actúa. Tiene ese idéntico gesto de matón de barrio turbio. Cambia la postura sacando un poco la panza, echando los hombros para atrás, abriendo los brazos, ostentando un par de pulseras y un reloj demasiado grande para su estatura. Tuerce los labios hacia abajo, burlón, y habla en un tono Caribe veloz, do mayor, casi ininteligible (por aquí diríamos que tiene una papa caliente en la boca). Los ojos le brillan. Casi, casi quisiera que eso que imagina fuese real. Pronto dirá, enfático: “Es real”. Es más, su protagonista, el malo, el corrupto, es—dice Panamalo—el vicepresidente. No se sabe si se refiere a la ficción o habla del gobierno actual de su país. Aunque al mismo tiempo, y a estas alturas, todos sabemos que Panamalo sabe lo que dice.

    No fue difícil llamarlo Panamalo. Un joven panameño aspirante a director de cine. El caso es que Panamalo reniega y no se tapa la boca. Se sienta y me cuenta que allí donde estamos, en Ciudad del Saber, vivían los norteamericanos. Esos insoportables que ocuparon desde el siglo pasado 16 kilómetros de territorio panameño, ocho a cada lado del Canal de Panamá. Y que todo “su” territorio era inviolable y al que los panameños no podían entrar—¡en su propio país!, Panamalo alza la voz y sus ojos se inflan—, pero que los gringos podían, libremente, pasar y pisar la ciudad. Ellos tenían todo—relata Panamalo torciendo la boca, como cuando cuenta su película: sus supermercados, sus escuelas, sus centros médicos, sus cines, sus parques de diversión, sus viviendas, todo. Se llamaban y hasta ahora se llaman “zonians”. Es decir, nacidos en la zona—entonces norteamericana—del Canal. Ciertamente no eran panameños, no. Eran norteamericanos, aunque…tampoco. Eran “zonians”.

    Y Panamalo pronuncia esta palabra como si hablase inglés. Habla. Es más, su esposa es norteamericana. Ajá.

    Desde que los norteamericanos habitaron Panamá desde 1914 hasta 1999, los panameños tienen un conflicto de identidad.  (Lo mismo que los “zonians” en los Estados Unidos quienes se reúnen anualmente en la Florida, “dominan los dos idiomas, bailan como panameños y actúan como gringos”. De hecho, John McCain es un “zonian”). Panamalo nos lleva a su bar preferido en el Casco Viejo de la ciudad cuyo dueño es un neoyorquino que dice no hablar español pero que cuando nadie lo oye, habla a la perfección. Allí está Felix que dice “hola” queriendo decir “hi”. Porque inmediatamente después comienza a hablar en inglés. Lo interpelo un poco bromeando y entonces saca del fondo de su memoria sus orígenes panameños—nació en Panamá—pero Felix tiene el corazón partido porque se crió en Puerto Rico. So, tú sabes. Y de ahí a Nueva York, no es nada. Entonces, Felix recupera la pose y dice “I am the boss, you know?” y mira a Panamalo pidiendo aprobación.

    Panamalo tiene un país atorado en la garganta. Y cada que puede, escupe. Porque sólo él ha podido responderme ¿por qué en un país con 20 mil millones de dólares anuales de producto interno bruto para sólo 3 millones de habitantes, hay 37 por ciento de pobreza? La anécdota son aquellos hermosos edificios que se yerguen en la ciudad más promisoria de América Latina pero que están deshabitados porque—dicen las malas lenguas—son fruto del lavado de dólares del narcotráfico y la corrupción interna y la de los vecinos más próximos. El resto de la respuesta es casi previsible. ¡Bang! ¡bang! Panamalo.

    Cecilia Lanza
    es una bloguera que contribuye a AQ Online y vive en La Paz, Bolivia.

    Tags: Panama, Security in Panama, Panama Canal

  • La marcha de los indígenas en Bolivia

    September 27, 2011

    by Cecilia Lanza

    Hace poco más de un mes, una marcha iniciada por los nativos del Territorio  Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), en la región centro-oriental del país, ha desatado la mayor crisis del gobierno del presidente Morales, aunque ni siquiera hoy el propio gobierno –sordo y caprichoso- parece haberse dado cuenta de la dimensión de este hecho que lo ha desnudado no sólo frente al país sino a la comunidad internacional todavía enamorada de Evo en algún rincón.  Para el resto de los ciudadanos, esa misma marcha ha puesto de una vez por todas las cartas sobre la mesa: ¿Qué busca verdaderamente el gobierno de Evo Morales?

    El gobierno de Morales ha decidido construir una carretera que partiría en dos el TIPNIS (1.200.000 hectáreas). Las consecuencias de ello han sido ampliamente expuestas probando de manera irrefutable los múltiples daños que esto causaría. El TIPNIS es la mayor reserva de flora, fauna y agua dulce del país y la segunda de la región. Una carretera a través del bosque implicaría, para comenzar, el desmonte de 1.500 Kms2 y la tala de 600.000 árboles; la migración, alteración y probable extinción de más de 3.400 especies de fauna y flora y la intervención en el  hábitat, costumbres y cultura de 64 comunidades originarias de chimanes, yuracarés y moxeños que allí habitan. Pero aquí viene un primer dato interesante: esa carretera daría carta blanca a los llamados “colonos” (migrantes de otras regiones del país, sobre todo cocaleros de la región vecina del Chapare) para que ingresen al parque como ya lo han venido haciendo, ampliando la frontera del cultivo ilegal de coca. De hecho, según datos oficiales, en el TIPNIS ya se produce coca destinada al narcotráfico.

    Otros datos relevantes tienen que ver con la potencial riqueza de los recursos naturales del lugar y su explotación (anunciada por el gobierno de Morales): petróleo y madera de altísimo valor comercial. Por eso mi curiosidad no es gratuita: ¿Qué pensaría hacer la brasileña OAS (contratista de esa carretera) con los 600 mil árboles que tumbaría, valorados comercialmente en 10 mil dólares cada uno en el mercado internacional?

    Read More

    Tags: Bolivia, Indigenous Rights

  • Habana Blues

    April 18, 2011

    by Cecilia Lanza

    El Malecón es esa larga y hermosa avenida que bordea La Habana a orillas del mar. Una terraza desde donde mirar el horizonte suspirando quién sabe por qué.  Aquel diciembre de 1989 cuando estuve yo, la película que acababa de ver mandaba suspirar por los apagones de luz que dejaban a los cubanos atrapados en un ascensor destartalado diciendo, resignados, que “por si fuera poco, vivimos en una isla…” .

    Ya entonces, y a pesar de los esfuerzos del socialismo de Fidel Castro, la crisis que se vivía era algo así como un secreto a voces. Ni bien salías del hotel, decenas de mulatos habaneros te brincaban disimulando pa’ cambiarte dólares o pa’ que les compres un par de zapatos. En la otra esquina, un muchacho corría con el sombrero robado a otro que gritaba su bronca socialista. Por la tarde, en la plaza frente al cine, hacíamos largas filas pa’ comprar un inolvidable helado Copelia. Fila aquí, fila más allá. No importaba. El Copelia merecía la espera. La gente allí parecía tener todo el tiempo del mundo. Y yo andaba de vacación. Así es que la siguiente fila, por la noche, era pa’ comprar un pedazo de pizza. Mínimamente cuarenta y cinco minutos con todos los ojos de aquellos cubanos clavados en mi mano derecha. Tenía yo una Heinekken que había comprado en el hotel. El socialismo en vivo y directo era para mí no sólo ajeno sino desconocido, sorprendente y finalmente, con aquella lata en mi mano, me avergonzaba (yo, no el socialismo). Las comidas fuera del hotel no estaban previstas en el paquete turístico, diseñado para evitar la miseria. Era el festival de cine. Un evento pa’ extranjeros, intelectuales, artistas y “progres” diríamos hoy. El caso es que era ciertamente una burbuja privada. Fiestas exclusivas amenizadas por el mismísimo Silvio Rodríguez o el maestro Arturo Sandoval. En las puertas del baile, decenas de mujeres cubanas, maquilladas hasta la desesperación, buscaban marido. Un gringo que las saque de la Isla. Poco después, Arturo Sandoval se fue de gira pa’ Madrid y no volvió más.

    Read More

    Tags: Bolivia

  • Bolivia y Chile: un divorcio tortuoso

    March 25, 2011

    by Cecilia Lanza

    Sebastián Piñera, presidente de Chile, propuso al presidente estadounidense Barack Obama una relación 2.0. Piñera hacía así gala de su familiaridad con las redes sociales del Internet. Un gesto de modernidad acorde con la propia imagen de su país, el más yuppie de América Latina. De hecho, el Presidente chileno le recordó a Obama que ambos se graduaron de Harvard.

    Pero el de Piñera no fue sólo un gesto algo cool sino que marcaba así la línea recta con la que Chile plantea las cosas, buscando una relación de igual a igual y lo más fluida posible (2.0, como son el facebook o twitter) con el poderoso del norte, esta vez propuesta en el lenguaje de la diplomacia “progre”.

    Evo Morales, en cambio, pocos días antes de la celebración del “día del mar”que se recuerda en Bolivia cada 23 de marzo hace 132 años, dijo que se trata más bien del “día del carajo”.  Y carajo en Bolivia significa muchas cosas desde la referencia a algo tan espectacular como un buen gol (“¡qué del carajo!”) hasta la referencia al fracaso más estrepitoso (“se fue al carajo”).  Pero en el vocabulario de las buenas costumbres, esa es sobre todo una mala palabra. “Carajo” fue la célebre frase que pronunció el héroe boliviano de la guerra del Pacífico que libraron Bolivia y Chile en 1789 cuando Chile invadió territorio boliviano dejando a Bolivia sin acceso al mar. “¿Rendirme yo? Que se rinda su abuela ¡carajo!” gritó Eduardo Abaroa.

    Por eso, saber que Evo Morales había cambiado el “día del mar” por el “día del carajo” resultó… digamos incomprensible. ¿Qué parte del abanico semántico habría elegido el presidente Morales, considerando sus memorables exabruptos?

    Read More

    Tags: Chile, Bolivia

  • La Paz Vive un Terremoto en Cámara Lenta

    March 2, 2011

    by Cecilia Lanza

    Esta puede ser la mayor catástrofe urbanística en América Latina. Mientras escribo esta nota, una inmensa montaña que alberga alrededor de diez barrios  de la ciudad de La Paz, se viene abajo poco a poco. Pero a pesar del drama y la tragedia, la gente del lugar y más aún, la ciudadanía misma, parece no darse cuenta de la dimensión de la calamidad. Se cree que, como ya sucedió antes, este es un deslizamiento más –el más grave, eso sí- de esta ciudad topográficamente imposible.

    Hasta ahora son 6.000 personas afectadas. Mil en un solo día. Porque el desmoronamiento, lento, parece haber acelerado su ritmo. Desde la madruga del sábado el desastre ha ido arrastrando una zona tras otra. Hoy suman siete los barrios que pasaron a la historia y cada día se suma alguno más. Se han hundido hasta 100 metros, sepultando todas las casas y edificios pequeños construidos en su suelo y el deslizamiento ha tocado algunas zonas en las faldas del cerro. Nadie ha muerto porque este es un terremoto en cámara lenta y la gente ha podido evacuar a tiempo. Una falla geológica ha despertado después de 60 años a raíz de las intensas lluvias que han remojando la tierra más de la cuenta, además de los drenajes artesanales de todas esa construcciones finalmente ilegales. Así, la  montaña ha comenzado a ceder abarcando ya 160 hectáreas.

    Por increíble que parezca, esta no es una novedad. Geólogos recuerdan hoy que el 80 por ciento de la ciudad de La Paz es inhabitable. Eso se sabe hace por lo menos 60 años, las autoridades municipales lo repiten todo el tiempo y no pasa nada.

    Read More

    Tags: Bolivia

  • El adiós de los tiranos

    February 18, 2011

    by Cecilia Lanza

    Hosni Mubarak finalmente ha dejado el gobierno de Egipto luego de treinta años en el poder, obligado por la furia popular. Pero ¿por qué podría importar a un país como Bolivia un hecho como ese, sucedido a miles de kilómetros, al otro lado de mar, en un mundo completamente ajeno a no ser por los libros escolares de historia que nos cuentan de pirámides, camellos y faraones? ¿Tenemos algo en común?

    Antes de la “era del Internet”—que a Bolivia llegó lentamente hace un par de décadas pero estalló de pronto como estrella de rock—Egipto era para nosotros probablemente lo mismo que la Cochinchina. Pero ha sido justamente el acceso a Internet, más que los medios de comunicación locales, lo que nos ha permitido no sólo conocer algo más de ese país sino seguir paso a paso, a través de Facebook o Twitter, la reciente revuelta social que acabó con el régimen de Mubarak. Y esa es justamente nuestra primera coincidencia: compartimos con Egipto la paradoja de vivir entre la (extrema) pobreza tercermundista y el ícono del desarrollo futurista del Internet.

    Read More

    Tags: Bolivia, Egypt, Food and agriculture

  • Evo y el fin de la luna de miel

    January 25, 2011

    by Cecilia Lanza

    Siete, dicen, es el número cabalístico que marca la primera crisis matrimonial seria, de esas que acaban en ruptura definitiva. Pero dado que el tiempo es hoy una categoría tan relativa y de cada vez menos duración, las crisis conyugales suelen comenzar bastante antes. Eso parece haber sucedido en Bolivia con el matrimonio de Evo y el pueblo a cinco años de iniciado su gobierno. La luna de miel se ha acabado de la peor manera: con el mayor gasolinazo de la historia reciente como regalo de Navidad. Digamos, una torpeza.

    La reacción del pueblo fue entonces furibunda. Evo no se lo esperaba, confiado, cómo no, en ese 67 por ciento de respaldo popular que en 2008 lo ratificó en la Presidencia y luego lo reeligió por cinco años más en diciembre de 2009. Digamos que esa pareja -Evo y el pueblo- confiaba uno en el amor del otro. Así, llegada esta Navidad ni el pueblo esperaba un gasolinazo del 80 por ciento ni Evo que quemaran su vivo retrato en las calles y quisieran echarlo a patadas de la casa como hicieron con Gonzalo Sánchez de Lozada en 2003 y encima ¡esos mismos actores!: la ciudad de El Alto pero además, Oruro, Potosí y el Chapare. Es decir, sus mayores plazas electorales de donde salen gran parte de los llamados “movimientos sociales”, en su mayoría indígenas y sectores populares del occidente del país. Digamos sus amadas.

    Read More

    Tags: Bolivia, Evo Morales

  • Migrantes Navideñas en Bolivia

    December 17, 2010

    by Cecilia Lanza

    El paisaje es desértico y frío. Sopla el viento y sólo oyes, apenas, la paja brava crecida en esas tierras sin agua. Lo único que se ve, con suerte, son llamas y alguna vez un campesino. Así es el altiplano en la región de Potosí y Oruro, cerca de Orinoca, allí donde nació Evo Morales. De regiones como aquéllas cada año llegan a las ciudades de Bolivia cientos de indígenas en busca de dinero, ropa y regalos para sus hijos pequeños. En sus tierras sólo hay pobreza, miseria y ancianos.

    Las llaman simplemente “potosinas”. Son mujeres. Los hombres se quedan en el campo, trabajando la tierra. Las mujeres parten con sus hijos de pocos meses cargados en la espalda, o con chiquillos de menos de 10 años a los que les enseñan a estirar la mano para pedir dinero en las calles de la ciudad. Sus rostros están ajados por el frío, parecen viejas y mastican coca como único alimento. Algunas son ancianas de más de 70 años. Algunas enseñan a sus hijos o nietos a cantar o bailar quizás para paliar un poco la vergüenza de andar mendigando.

    Y es que Potosí es, hace demasiados años, el departamento más pobre del país más pobre de la región (después de Haití). Una triste paradoja si pensamos que Potosí le dio al mundo las inmensas riquezas de aquél cerro rico que está hoy al borde del colapso de tanto horadar sus entrañas de plata. Ahora mismo, Potosí, donde se encuentra el Salar de Uyuni, explota para el país y el mundo el preciado litio como alternativa energética del futuro. Y por si fuera poco, hace algunos meses Potosí entró en seria disputa con su vecino Oruro por la propiedad de un retazo de territorio donde se prevé explotar uranio con la participación de Irán.

    Mientras tanto, Potosí continúa expulsando a su gente hacia las ciudades del interior del país, e incluso a países vecinos, en busca de mejores días. Hay  comunidades en las que quedan menos de una decena de ancianos. Nada más.

    Read More

    Tags: Bolivia

  • Desde Bolivia. Los Poderes del Presidente

    October 14, 2010

    by Cecilia Lanza

    De los tres poderes del Estado: Ejecutivo, Legislativo y Judicial, el gobierno de Evo Morales los tiene todos. Y quiere más. Se dice que el cuarto poder son los medios de comunicación. Y el quinto es el llamado “soberano”, el pueblo, que en la práctica se reduce a los llamados “movimientos sociales” afines al partido de gobierno.

    El gobierno de Morales tiene mayoría en el Congreso, lo que le permite aprobar las leyes que crea convenientes sin ninguna dificultad, salvo el tiempo que debe invertir en el debate congresal que no es más que una puesta en escena del ejercicio democrático que por lo general sucumbe bajo el llamado “rodillo” oficialista y ante la impotencia de una oposición reducida al griterío. El poder Judicial fue poco a poco debilitado y sus componentes, uno a uno, liquidados para colocar de modo interino (es decir, indefinidamente) a nuevos miembros cercanos al partido de gobierno.

    Read More

    Tags: Bolivia, Evo Morales

  • Los cocaleros: la novia de Evo

    August 18, 2010

    by Cecilia Lanza

    Hay mujeres de esas que se pegan como chicle. A veces son mujeres obsesionadas que buscan a su presa sin parar, esperando en vano un amor recíproco. Otras veces el asunto es consentido. Ambos se quieren así, colados el uno al otro. Y otras veces, casi sin darse cuenta, sus espacios se confunden de tal manera que ya no saben si son uno o el otro y terminan así, colados.

    El Presidente Evo Morales no tiene novia. Pero tiene un capricho. Desde que en los años 1980 llegó al Chapare, en el trópico de Cochabamba, se enamoró del movimiento cocalero. Como todo amor de juventud, el suyo fue un enamoramiento apasionado y genuino. Pero además, aderezado con lucha política en defensa del valor cultural de la hoja de coca, el suyo fue un amor radical, incondicional.

    Dos décadas después, Evo Morales llegó al gobierno gracias al movimiento cocalero que arrastró, por identificación étnica y de clase, al resto de los indígenas, campesinos y excluidos del país. Un amor así, apasionado, compañero de luchas y cárceles, no podía sino ser un amor cómplice. Evo Morales, aún siendo ya Presidente del país, nunca dejó de ser el máximo dirigente de las seis federaciones de productores de hoja de coca del Chapare. Y es que el soporte político de Morales son los cocaleros del Chapare, su novia incondicional.

    Veinte años de noviazgo y cuatro en el poder, hicieron de aquélla una relación de interés mutuo. Evo necesita a los cocaleros como sustento político y ellos necesitan a Evo como padrino que proteja sus intereses cocaleros. Evo saca a la DEA (control antinarcóticos estadounidense) del Chapare y el resultado es el abuso. El narcotráfico en Bolivia se ha multiplicado y ese no es ningún secreto para nadie. Pero Evo lo niega.  Evo ya no distingue los límites. Evo no quiere ver que su novia se ha corrompido y abusa. Evo se lo permite porque la necesita ahora más que nunca, ahora que los indígenas del país se han empoderado y son cada vez más capaces de enfrentarlo y, acaso, de disputarle el poder.

    Read More

    Tags: Evo Morales, DEA.Movimiento al Socialismo

  • Linchamiento y Justicia Comunitaria en Bolivia

    July 28, 2010

    by Cecilia Lanza

    Cómo ser (indígenas) modernos sin morir en el intento

    En Bolivia suceden, en temporada alta, es decir, Carnavales, feriados y fiestas populares, hasta ocho linchamientos por semana. En días corrientes son aproximadamente seis por mes. Las cifras varían dependiendo del contexto. Eso dicen estudiosos y periodistas ante la ausencia de datos oficiales porque el linchamiento no forma parte de las categorías policiales que registran estas golpizas en masa como “asesinato” o “intento de asesinato”.

    Temporada alta porque resulta que en épocas festivas la gente viaja, baila, se emborracha y entonces, para unos, los motivos y oportunidades de delinquir aumentan, para otros, un nuevo robo o violación es razón suficiente para “hacer justicia por mano propia”.

    Hasta aquí, nada nuevo. Ni siquiera el hecho de que Bolivia comparta con Ecuador, Perú o Guatemala, los miles de linchamientos que suceden en América Latina. La novedad, sin embargo, está en dos datos aparentemente dispersos. Por una parte, lo obvio: la importante población indígena que tiene cada uno de esos países. Por otra parte, la constatación de que el linchamiento es un fenómeno urbano vinculado a la inseguridad ciudadana. Porque según investigadores y especialistas, que son quienes llevan la cuenta, el 70% de los linchamientos sucede en las ciudades, 20% en áreas urbanas y 10% en otros lugares. Datos relevantes porque no sólo se revierte la opinión dominante que cree que los linchamientos son exclusividad de las áreas rurales o una suerte de patrimonio de los indígenas, sino porque muestran, casi como una analogía, el fenómeno migratorio boliviano, del campo hacia las ciudades, como una de las explicaciones posibles del linchamiento. Porque desde los años ´80, la pobreza arrastró grandes migraciones a las ciudades en busca de mejores días. Hoy, casi el 70% de la población total vive en las ciudades, ya no en el campo.

    Y del campo llegan a las áreas periurbanas, marginales y pobres. Allí donde suceden los linchamientos. Como suceden también en aquellos poblados fronterizos entre el campo y la ciudad. Allí donde las autoridades originarias ya no tienen el control porque todo cambia y la modernidad llega. Y los pueblos crecen y aparecen desconocidos y las suyas se hacen ciudades de paso hacia la gran ciudad y, muchas veces, lugares de tránsito para el contrabando y el narcotráfico que toca con sus garras las costumbres más originarias y las corrompe.

    Los sectores indígenas están en crisis. Así lo prueba el reciente linchamiento de cuatro policías a manos de indígenas en una comunidad de Oruro (en el Altiplano) que reavivó dos preguntas pendientes: ¿El linchamiento forma parte de la llamada “justicia comunitaria”? Rotundamente no. Entonces ¿qué es “justicia comunitaria” y hasta dónde llega? Eso se verá con una ley (de deslinde jurisdiccional) que delimitará ambos sistemas jurídicos- indígena y ordinario- reconocidos en la nueva Constitución Política con el mismo rango. Entonces, si linchamiento no es justicia comunitaria ¿por qué los indígenas usan la justicia comunitaria como pretexto para el linchamiento? Porque la corrupción ha tocado su paraíso y en medio de la pobreza la modernidad es algo con lo que hay que aprender a lidiar. Sino ¿cómo ser indígenas modernos sin morir en el intento?

    ** Cecilia Lanza Lobo is a guest blogger to Americas Quarterly based in La Paz, Bolivia.

    Tags: Bolivia, Indigenous Rights


 
 

Connect with AQ


Twitter YouTube Itunes App Store

 

Most Popular

MOST POPULAR ON AQ ONLINE

  • Most Viewed
  • Past:
  • 1 day
  • 1 week
  • 1 month
  • 1 year

WEB EXCLUSIVES

AQ and Efecto Naím: NTN24 Partnership

June 1: This AQ-Efecto Naím segment looks at sustainable cities in the hemisphere.

 

NOW ON AS/COA ONLINE

Loading...

AQ MEDIA PARTNER

Loading...